Transformación y bienestar: así están revolucionando la gestión de personas en la educación superior chilena

Desde liderazgo transformacional hasta políticas de salud mental y diversidad, las instituciones de educación superior en Chile están implementando estrategias innovadoras en gestión de personas. Conoce cómo estas prácticas están impulsando el desarrollo integral de los colaboradores, fomentando un equilibrio entre la vida personal y laboral, y respondiendo a los desafíos de la transformación digital.

A medida que las organizaciones enfrentan un entorno laboral dinámico, el área de recursos humanos ha adoptado prácticas que priorizan tanto el desarrollo personal como el bienestar de los colaboradores. En entrevistas con directores de áreas de personas de instituciones como la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad de Chile, Universidad Andrés Bello, Universidad de Playa Ancha y Aiep, destacan las mejores prácticas y desafíos actuales, entre ellos la necesidad de un liderazgo flexible y la implementación de políticas integrales de salud mental. Estas iniciativas responden a los nuevos retos laborales, como la transformación digital y la conciliación de la vida personal y laboral.

La gestión de RH en instituciones chilenas ha avanzado hacia modelos que no solo buscan mejorar el rendimiento, sino también fortalecer el compromiso y la satisfacción de los colaboradores. Ramón Páez, director de personas de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, destaca la importancia de una gestión que priorice el desarrollo de fortalezas individuales: “Nos debemos preocupar de identificar y potenciar las fortalezas de nuestros colaboradores. Este empeño no solo mejora el desempeño individual, sino que también fomenta la motivación y el compromiso, creando un entorno de desarrollo único”.

Desde Aiep, Gabriela Carreño, directora nacional de personas, hace hincapié en el valor del liderazgo transformacional y cómo éste impacta en la cultura organizacional. “Es esencial que los empleados se sientan respaldados emocionalmente en un ambiente donde puedan expresar sus inquietudes libremente. Esto fortalece su lealtad y compromiso, generando un sentido de pertenencia que va más allá de los objetivos corporativos”, afirma Carreño. También resalta la importancia de los equipos de alto rendimiento: “Seleccionamos candidatos con habilidades técnicas y cualidades personales adecuadas, buscando que operen con autonomía y motivación, lo cual es fundamental para el éxito organizacional”.

Por su parte, Fabiola Divin, directora de gestión y desarrollo de personas de la Universidad de Chile, subraya la necesidad de prácticas que impulsen la igualdad y la integración en todos los procesos de recursos humanos. Según Divin, la universidad ha desarrollado el “Programa de Atracción del Talento sin sesgos de género ni discriminación arbitraria”, que permite una selección de personal inclusiva y alineada con los valores de igualdad y diversidad. “Es una política que además aborda seis ámbitos críticos como la igualdad de género, la corresponsabilidad social y la participación activa en el entorno laboral”.

Transformación digital

La transformación digital también es un desafío compartido entre estas instituciones. Carreño de Aiep considera que la digitalización ha facilitado la flexibilidad y el trabajo remoto, pero también plantea retos en términos de gestión de equipos distribuidos y comunicación efectiva: “La digitalización redefine el panorama laboral y ofrece oportunidades para innovar, pero requiere un enfoque equilibrado entre tecnología y habilidades humanas para construir un entorno justo e inclusivo”.

El bienestar integral de los colaboradores es otra prioridad. Divin de U. de Chile menciona la creación de talleres y protocolos de salud mental, los cuales han sido una herramienta esencial para mejorar la calidad de vida laboral. “Para nosotros, la salud mental en el trabajo es un ámbito de alta relevancia. Implementamos talleres para líderes y colaboradores que abordan desde el manejo del estrés hasta la prevención de conflictos”.

Estas prácticas de RH en el ámbito académico también se encuentran respaldadas por estudios que demuestran su efectividad. Según un análisis publicado en la revista “Estudios de Economía Aplicada”, las organizaciones que invierten en programas de bienestar y desarrollo de competencias tienden a mejorar no solo la productividad, sino también el clima laboral y la retención de talento.

Así, en un contexto de transformación digital, Ramón Páez, director de personas PUC enfatiza que los líderes de hoy requieren competencias que van más allá de las habilidades técnicas: “Necesitamos líderes con capacidad de ‘vinculación con las personas’ y ‘resolución de conflictos’, habilidades críticas en un entorno donde la relación y el compromiso con el equipo son la base del éxito organizacional”.

Innovación RH 

En el ámbito de las instituciones de educación superior, las estrategias de RH juegan un rol fundamental para garantizar el desarrollo profesional de sus colaboradores y el cumplimiento de sus objetivos institucionales. La implementación de políticas innovadoras en esta área permite no solo fortalecer las capacidades internas, sino también fomentar un ambiente laboral basado en el mérito, la colaboración y el compromiso. “Recientemente, la UPLA ha implementado una política de desarrollo de personas basada en competencias que no solo permite identificar y potenciar el talento de nuestros colaboradores, sino también ofrecer oportunidades claras de crecimiento interno. Esta práctica asegura que cada perfil de cargo esté alineado con los objetivos estratégicos de la universidad, promoviendo una cultura de mérito y compromiso”, señaló Omar Rojas, vicerrector de Administración y Finanzas de la Universidad de Playa Ancha.

Las iniciativas implementadas por la Universidad de Playa Ancha reflejan cómo las instituciones de educación superior pueden integrar estrategias de personas que impacten positivamente en su comunidad laboral y en su misión educativa. Estas prácticas no sólo fortalecen el desarrollo interno, sino que también establecen un modelo a seguir para otras universidades en su camino hacia la excelencia organizacional.

Las instituciones consultadas también reconocen la importancia de personalizar los beneficios laborales y adaptar las estrategias de recursos humanos a las necesidades individuales de sus colaboradores. Gabriela Carreño destaca la relevancia de “fomentar una cultura de apoyo mutuo y comunicación abierta, donde los colaboradores se sientan seguros al expresar sus preocupaciones”. En Aiep, se han implementado programas de asesoramiento psicológico y líneas de ayuda confidenciales para apoyar el bienestar emocional de los empleados, junto con horarios laborales flexibles que permitan equilibrar la vida personal y profesional.

Este enfoque integral en RH no solo responde a las tendencias globales, sino que refleja una evolución en la gestión de talento que prioriza tanto el bienestar 

individual como el éxito organizacional. A través de programas específicos y políticas claras, estas instituciones están creando ambientes laborales donde el desarrollo humano y el rendimiento van de la mano. Como concluye Ramón Páez, “una gestión de personas sólida y comprometida, basada en el crecimiento y apoyo mutuo, es la clave para un entorno laboral sostenible y productivo”.

Bienestar integral

En un entorno donde las demandas laborales y personales se entrelazan constantemente, muchas empresas están adoptando enfoques que priorizan el bienestar integral de sus equipos. No se trata solo de productividad, sino de crear un entorno que beneficie tanto a la organización como a cada individuo. Es por eso que, cada vez más, se promueven prácticas que van más allá del trabajo en sí, buscando que las personas encuentren un balance entre sus responsabilidades profesionales y su vida privada. En ese sentido, Juan Yoshimura, director general de recursos humanos en la Universidad Andrés Bello, sostiene que “el objetivo principal es crear un entorno laboral que sea un complemento positivo en la vida de las personas, promoviendo un ecosistema saludable y un equilibrio real entre el trabajo y la vida personal. La idea es impulsar condiciones que permitan el desarrollo integral, tanto en lo profesional como en lo personal.”

Este conjunto de estrategias representa un avance en la gestión de personas, destacando el papel central del bienestar y el desarrollo personal en los entornos laborales modernos.

El foco es que estas sean un buen complemento que generen una ecosistema saludable para las personas y empujen equilibrio entre vida laboral y vida personal.

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